viernes, febrero 28, 2020
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Conforme vamos creciendo, dejamos de hacer muchas cosas, no sólo actividades con los amigos o la familia, sino también con nosotras mismas, y eso va modificando nuestras relaciones, estilo de vida y además el tiempo que le invertimos a cosas que sabemos que nos hace bien, pero por alguna cuestión no le tomamos importancia como antes.

 

Todo ello nos orilla a descuidarnos a nosotras mismas, y más aún si tienes hijos o estás casada.

 

Recordemos que antes de ser mamá o esposa, eres mujer, que siente y que vive cada día, es por ello que debes tomarte la importancia que mereces en todo momento.

 

Ámate y no te abandones, porque la maternidad es una parte de ti, pero no es tu vida entera, así que te vamos a dar cinco consejos para que valores y tomes en cuenta para que puedas sentirte más plena contigo misma.

1.- NO USES A TUS HIJOS DE PRETEXTO PARA DESCUIDARTE

Tener hijos implica que nuestro tiempo será casi de ellos, se nos irá en llevarlos, traerlos, preparar sus alimentos, su ropa…bueno, ya sabes la inmensa lista, pero no dejes que esto sea un pretexto para descuidar tu persona.

Si bien, no tendrás dos horas para maquillarte como antes, no pasarás los días en tacones y atuendos que resalten tu figura necesariamente, sí puedes hacer el esfuerzo de bañarte, acomodar tu cabello de forma sencilla, quizá usar un maquillaje ligero y dejar la ropa deportiva por emplear atuendos casuales.

 

Eres una mamá bellísima, que tus hijos no te opaquen, aprenderán que mamá puede y que ellos también podrán.

2.- APÓYATE EN OTROS

No por ser mamá tienes que ser la única que cuide de ellos. Si cuentas con la presencia del padre de tus hijos en su vida es la primera persona en quien debes confiar para dividir las tareas. No se trata de que “te ayude”, sino de que realmente ejerza su paternidad, eso le brindará mucha fuerza a la autoestima de tus hijos.

Ser mamá es cansado, particularmente las mamás que te rodean lo sabrán. Tu madre, tu hermana, tu tía, tu prima, tu amiga, todos tus seres queridos estarán felices de echarte la mano de vez en cuando por el simple hecho de que te quieren ver feliz.

Pide ayuda, eso no te hace una mala mamá, sino una madre muy inteligente.

3.- NO OLVIDES TU RELACIÓN DE PAREJA

Si eres de las mamás que cuentan con una pareja, debes recordar que eventualmente los hijos se irán y que en tu vida quedará ese compañero que has elegido. La vida te dará la sabiduría suficiente para imponer límites, así que no te prives de disfrutar tu relación de pareja.

Sí, la vida cambiará, estarán cansados, pero hablen del tema, saber cómo se sienten les permitirá reinventar la situación y balancear su labor de padres y como pareja. Si tus hijos ven una relación sana, eso es lo que buscarán cuando llegue el momento.

4.- UN POCO DE EJERCICIO NO HARÁ DAÑO

Es normal que después de ser mamá queden algunos kilos de más en tu cuerpo, pero mantener tu peso te ayudará a sentirte mejor contigo misma, a tener más energía y claro, a mantenerte sana por ti y por el bien de tus seres queridos.

Consulta a tu médico para elegir los ejercicios que puedas hacer, quizá algo en casa, quizá breves caminatas, pero predica con el ejemplo, si quieres hijos sanos, debes ser una madre sana.

 

No necesitas hacer mil horas de ejercicio en un gimnasio, siempre hay opciones y muchas hasta son gratuitas, no te presiones mucho, pero cuídate.

5.- LA IMPORTANCIA DE TU FELICIDAD

No hagas de tus hijos tus enemigos por priorizar lo que ellos desean. Recuerda que tú eres la adulta, tú eres quien los dirige, por lo que debes mostrarles que es mejor ser feliz que hacer sacrificios extremos.

Si tu relación de pareja no está bien, si hay alguna situación de violencia, ponerte a salvo es la mejor lección que puedes darles, demuéstrales que uno debe estar donde sea amado y respetado, que no hay pretextos para que alguien les lastime.

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