lunes, mayo 25, 2020
Banner Top

Las pesadillas son un estado de ansiedad y agitación que aparece en el momento de soñar, muchas veces asociado a imágenes y sensaciones que causan miedo, tristeza o cualquier otra emoción negativa, de un modo tan intenso que se genera la interrupción del sueño.

 

Así pues, se considera que un mal sueño no llega a ser una pesadilla si no hace que nos despertemos o que lleguemos a un estado de consciencia entre el sueño y la vigilia.

 

Esta ruptura repentina con el sueño se produce fácilmente, ya que la fase REM, que es la que transcurre mientras dormimos y soñamos (es decir, cuando al dormir estamos a la vez en un estado de consciencia dirigida hacia el interior, no hacia el exterior), es la etapa del sueño que más se parece a la vigilia atendiendo a los patrones de activación de las neuronas en ese momento. Un pequeño “empujón” nos puede llevar a volver al mundo real.

Y ahora un estudio reciente liderado por investigadores de la Universidad de Ginebra (Suiza) y la Universidad de Wisconsin (EE.UU.) concluyó que experimentar miedo en los sueños está asociado con mejores respuestas ante situaciones amenazantes durante la vigilia.

Los especialistas analizaron a un centenar de personas e identificaron las áreas del cerebro que se activaron cuando sintieron temor mientras dormían. Posteriormente, descubrieron que cuando los individuos se despertaban, esas áreas respondían a las situaciones estresantes de manera más efectiva.

«Los sueños pueden considerarse un verdadero entrenamiento para nuestras reacciones futuras y podrían prepararnos para enfrentar los peligros de la vida real», señaló uno de los autores principales Lampros Perogamvros.

En el experimento, los científicos identificaron dos regiones cerebrales implicadas en la inducción del miedo experimentado durante el sueño: la ínsula y la corteza cingulada. Asimismo, observaron la amígdala y la corteza prefrontal, que también controlan las emociones.

«Descubrimos que cuanto más tiempo una persona había sentido miedo en sus sueños, menos se activaban la ínsula, el cíngulo y la amígdala cuando la misma persona miraba imágenes negativas», agregó la coautora Virginie Sterpenich.

Sin embargo, los investigadores aclararon que las pesadillas traumáticas y desgarradoras que causan insomnio y estrés al dormir pueden ser contraproducentes.

Perogamvros advirtió que si se supera cierto umbral de miedo en los sueños, perderían el papel beneficioso como regulador.

0 Comentarios

Deja un Comentario

Clima

SÍGUENOS

INSTAGRAM

Publicidad

publicidad
bar la copa
travesia
bokoba